La cocina mallorquina es rústica, de temporada y gira en torno al cerdo, el aceite de oliva y los productos de la isla. Si solo aprendes un puñado de platos, que sean estos.
Empieza por el pa amb oli
El plato cotidiano de la isla: pan de pueblo restregado con tomate maduro y buen aceite, coronado con jamón curado, queso o sobrassada. Sencillo y adictivo.
Tumbet y frito
El tumbet apila patata, berenjena y pimiento fritos bajo una salsa de tomate, un clásico del verano. El frito mallorquín es más contundente, un salteado de casquería, patata y verduras que premia a los curiosos.
Deja sitio para la ensaïmada
Ninguna comida está completa sin el famoso bollo en espiral de la isla, mejor con un cortado en una plaza soleada.
Preguntas frecuentes
- ¿La comida mallorquina es picante?
- No. La cocina se basa en buen aceite de oliva, tomates, cerdo local y verduras de temporada más que en el picante.
- ¿Qué es una ensaïmada?
- Un bollo ligero en espiral espolvoreado con azúcar glas, que se come en el desayuno o de postre. La versión lisa es la clásica; algunas se rellenan de cabello de ángel.